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La ingenuidad del Partido Político FARC para hacer política electoral en Colombia

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Por: Equipo de Redacción Notifronteras.com

Las lecturas de lo sucedido con el candidato presidencial Timochenko del Partido Político FARC, en su primera presentación en público en la ciudad de Armenia, pueden ser muchas, y desde el punto de vista que se quieran analizar por parte de los estudiosos de estos temas tanto en lo social, político, cultural, sociológico, entre otros.

En lo netamente electoral la lectura que deja el primer evento público de ese partido solo refleja la mucha ingenuidad y la escasez de conocimiento del proceso de hacer política electoral unido a la falta de asesores de campaña expertos en lo electoral que perfectamente le pudieron haber evitado a su candidato esos bochornosos encuentros con el público colombiano y desde luego su primer golpe de opinión.

NO vamos a analizar hoy el ya molido cuento del proceso de negociación de la Habana para la desmovilización de ese grupo, las ventajas y desventajas para el país que deja ese proceso, el análisis de la justicia dentro del proceso, los antecedentes del antes grupo violento hoy convertido en partido político, o el análisis de la sociopatía que generan algunos medios de comunicación nacionales y regionales a través de sus micrófonos y cámaras, siendo idiotas útiles de políticos y empresarios que tienen asegurado su poder en la anarquía de país. Vamos a analizar hoy únicamente la primera salida electoral en público del partido político FARC con su candidato a la presidencia.

El primer error monumental de ese partido fue proclamar como candidato presidencial a quien fuera su máxima cabecilla cuando eran un grupo alzado en armas, de aquí a Pekín sabemos que se necesita ser un caudillazo o revolucionario emblema para que salga sin más ni más a encabezar una candidatura presidencial en la vida civil, y desde luego Timochenko de eso no tiene absolutamente nada, ni siquiera se escucha que sea reconocido dentro de la base de ese partido como un buen ex guerrillero ejemplo de combate o lucha política subversiva; según los archivos el entonces secretariado de las farc eran considerados los oligarcas del grupo alzado en armas que no subían al mando por méritos de guerra o combate, sino por tradición y antigüedad guerrillera por que era un círculo cerrado de pocos privilegiados y Timochenko sube como cabecilla de ese grupo por sustracción de materia; lo que hace que el hoy candidato presidencial ni siquiera guarde la admiración de sus ex combatientes, sino más bien la vocería de un grupo violento que después de desmovilizado quiere transitar el campo político colombiano.

Los errores continúan al observar la falta de asesores de imagen y campaña política que permitan anticiparse a esos hechos como el ocurrido en Armenia, que son materia común en los procesos electorales pero que generan sendos latigazos de opinión que afecta fuertemente el normal derrotero de una campaña. Al parecer los asesores políticos de campaña del partido Farc están sacados de sus propias filas ex guerrilleras, donde hay incluso personas atrasadas de la realidad actual del mundo moderno y la Colombia de hoy en escenarios duros como el que le toco vivir al candidato Timochenko.

No es lo mismo hablar de política dentro de un grupo guerrillero con discursitos marxistas leninistas de adoctrinamiento a un montón de personas cautivas en todo el sentido de la palabra, y donde el miedo es su mayor enemigo, que pararse a hablar de política nacional frente a una multitud de colombianos; más aún con los antecedentes violentos que les preceden.

Se puede apreciar también que otro error monumental del Partido Político Farc en Colombia fue pretender incursionar y ganar votos en ese pequeño grupo de electores cautivos y esclavos de los partidos políticos tradicionales de Colombia, pintados de distintos colores pero con los mismos oscuros protagonistas repartiéndose el poder. Hay que recordar que en la Colombia de hoy tan solo un escaso 40% es voto cautivo de los partidos políticos tradicionales con sus rosarios de promesas incumplidas, el tamal, la arenga, el afiche, los $30 mil pesos por voto y las plazas públicas tipo concierto de discursos veintejulieros que se llevan los vivas y aplausos de sus seguidores cual barra brava de equipo de futbol.

NO apuntarle a ese más de 60% de mayoría colombiana abstencionista y que solo se mueve con el voto de opinión y pensamiento de país, por ende alejada totalmente de esa forma tradicional de hacer política en Colombia, fue un error de visión política, considerando además que esa gran mayoría de Colombianos incluso para votar ni siquiera necesita que el candidato este presente frente a frente con el elector como lo pretendió hacer Timochenko en Armenia.

Es fácil predecir que si ese partido político FARC continúa con la estrategia de campaña utilizada en su primera salida al público, se va a encontrar en todos los rincones de Colombia con grupos enervados de ese casi 40% obnubilada con el discurso de odio de la actual dirigencia política, destilada metódicamente a través de los grandes medios de comunicación nacional que son instrumentos de los señores de la anarquía y el desorden para mantener el poder que hoy ostentan.

El partido político FARC, con los antecedentes que le preceden, si quieren tener algún día opción de poder constitucional a través del voto popular, debe casi que refundar la forma de hacer política en Colombia, pero para eso se necesita inteligencia.

……

Posdata: Gustavo Petro les va a dar una tunda electoral en primera vuelta a todos los candidatos presentes en la actual contienda electoral a la Presidencia de la República de Colombia, incluso al mismo Sergio Fajardo, el plan B de la derecha colombiana.

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